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Seroma y Abdominoplastia

 

El seroma es la complicación más frecuente después de una abdominoplastia, consiste en la acumulación de líquido entre la piel y el plano muscular del abdomen. Su riesgo ronda del 5% al 15% y varía en función de los siguientes factores:

  • Indice de Masa Corporal: Cuanta más grasa, mayor probabilidad de seroma.
  • Fumar: Los fumadores tienes mayor riesgo.
  • Factores genéticos
  • Exceso de piel: Cuanto mayor es el despegamiento cutáneo, mayor riesgo.

¿Por qué se produce un seroma? Principalmente hay tres factores predisponentes: hematoma, alteración del drenaje linfático y mal postoperatorio.

  1. Hematoma: Los coágulos de sangre se convierten el líquido serohemático entre la 2º y 3º semana de postoperatorio.
  2. Alteración del drenaje linfático: Durante la cirugía alteramos el drenaje linfático del abdomen, ya que la cicatriz abdominal horizontal impide que la linfa llegue a los ganglios linfáticos de la ingle.
  3. Cizallamiento: Para que la piel y el músculo se adhieran de nuevo es necesario reposo relativo y evitar cualquier tipo de cizallamiento.

¿Cuándo aparece el seroma en la abdominoplastia?

El seroma se produce en la 2º o 3º semana de postoperatorio de una abdominoplastia. Pasado 3 semanas es muy improbable que aparezca un seroma ya que los planos ya han pegado.

¿Cómo evitar el seroma?

Los cirujanos plásticos minimizamos los riesgos de desarrollar seroma mediante las siguientes medidas:

  1. Faja compresiva: La faja compresiva minimiza el cizallamiento y permite que los planos se adhieran.
  2. Drenaje aspirativo: Dejar los drenajes aspirativos (redones) durante varios días permite que el líquido linfático drene y no se acumule, y además, la aspiración también ayuda a que los planos se adhieran.
  3. Técnicas quirúrgicas: Disponemos de tres técnicas para disminuir el riesgo de seroma (hay más, pero nos centraremos en las tres más importantes):
    1. Puntos de tensión progresiva: Suturar el plano de la piel al plano muscular mediante una multitud de puntos reabsorbibles para eliminar espacio muerto y minimizar los movimientos de cizallamiento.
    2. Respetar la fascia de Scarpa: La fascia de Scarpa contiene los conductos linfáticos. Respetando la fascia de ombligo a cicatriz nos aseguramos un buen retorno linfático y una mejor adherencia entre planos.
    3. Lipoabdominoplastia: La lipoabdominoplastia es una técnica que permite minimizar el despegamiento quirúrgico, eliminando espacios muertos. El avance de la piel se produce por el despegamiento subcutáneo que realizamos con la cánula.

¿Cómo se trata el seroma?

El tratamiento es conservador, drenando el líquido con pinchazos o dejando un pequeño drenaje (tipo penrose) para que el líquido seroso drene hacia el exterior. Si tras 4 semanas el seroma no se ha reabsorbido se considera que el seroma se ha “encapsulado” y habría que valorar la opción quirúrgica.

5 junio, 2017 Sin categoría

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